top of page

La alegría de su presencia entre nosotros

  • Pbro. Bartolomé de Jesús Antonio Sánchez
  • 13 dic 2025
  • 3 Min. de lectura

Durante el tiempo de adviento aparecen tres figuras, tres importantes personajes bíblicos que, cada uno a su manera, señalan a Cristo. La principal figura del adviento es la Virgen María, que aparecerá con todo su esplendor el cuarto domingo de adviento. Las otras dos son Juan el Bautista, que aparece en los evangelios del segundo y tercer domingo, y el profeta Isaías, que está presente todos los domingos y casi el resto de los días del tiempo de adviento.

Situados ya en la primera mitad de nuestro camino de adviento, el Señor ya está cerca, por eso este tercer domingo es el Domingo “Gaudete”, un día en que tenemos muy presente la alegría del Evangelio.

El capítulo 11, 2-11 nos presenta a Juan, en la cárcel, es informado sobre la actividad profética y taumatúrgica que Jesús está realizando. Aquí aparece por primera vez en el evangelio de Mateo el título de "Cristo" dado a Jesús en su ministerio público. Este título es equivalente aquí a "Mesías". Juan Bautista se extraña viendo a Jesús desarrollar un tipo de mesianismo muy diferente al mesianismo de purificación de fuego y de castigo para los malos que él esperaba (3,10-12). Jesús le responde aludiendo a oráculos del profeta Isaías (26,19; 28,18-19) De esta forma, Jesús manifiesta a Juan que su mesianismo se caracteriza por la proclamación de la Buena Nueva a los pobres, enfermos, marginados y muertos espirituales, y termina con una bienaventuranza para el que no se escandalice de él.

"La alegría de este domingo es porque la Buena Noticia se anuncia a los pobres" es una estupenda revolución de Jesús, porque la religión parecía ser siempre cosa de letrados y ricos, de poderosos, desde el poder y la riqueza. Su ejemplo perfecto es la cúpula del templo, mármoles, oros, cedro, incienso, manadas de reses sacrificadas, cánticos etc. Jesús no es así, ni su Dios es así, ni es ésa su gente. La gran Noticia es que Dios es de todos, de todos los que le necesitan, de todos los que quieran aceptar esa Noticia. "La Buena Noticia se anuncia a los pobres" es una buena noticia, porque siempre había sido cosa de ricos... hasta que llegó Jesús.

Y ¿cómo no estar alegres? «Es el momento de redescubrir la presencia de Dios y su ternura de padre. Dios no ama la rigidez. Él es Padre, es tierno. Todo lo hace con ternura de Padre. Seamos también nosotros como la multitud que interrogaba a Juan: “¿Qué tenemos que hacer?”. La respuesta del Bautista no se hace esperar. Él invita a actuar con justicia y a estar atentos a las necesidades de quienes se encuentran en estado precario. Lo que Juan exige de sus interlocutores, es cuanto se puede reflejar en la ley.  A nosotros, en cambio, se nos pide un compromiso más radical. Se nos pide ser instrumentos de misericordia, conscientes de que seremos juzgados sobre esto. Quién ha sido bautizado sabe que tiene un mayor compromiso. La fe en Cristo nos lleva a un camino que dura toda la vida: el de ser misericordiosos como el Padre.» (Papa Francisco). 

¿Dónde actúa Jesús hoy? Los ciegos siguen viendo: cada vez que alguien descubre que es amado tal como es. Los cojos siguen andando: cada vez que alguien encuentra fuerzas para seguir adelante. Los muertos siguen resucitando: cada vez que alguien que estaba muerto por dentro vuelve a la vida. Y los pobres siguen siendo evangelizados: cada vez que alguien descubre que su vida tiene dignidad y sentido. Hay sin duda muchas razones para estar alegres y agradecidos porque Dios camina con nosotros, ha puesto su tienda en nuestra humanidad. ¿a qué me invita el evangelio de hoy?, ¿cuáles son mis dudas?, ¿cuáles son los motivos qué Jesús despierta en mí para estar alegre?

Comentarios


bottom of page